CREANDO SENSACIONES CON LA LUZ
El sistema humano visual es bueno “equilibrando el blanco” de lo que miramos. Mientras la escena que nosotros vemos contiene un espectro continuo de colores, interpretamos la luz como “blanco”. En realidad, la luz incandescente con la que alumbramos nuestras casas es bastante de naranja, la luz del día es muy azul. Luces fluorescentes varían de Verdes pálidos a rojizos purpuras. Y sin embargo, nosotros vemos todas estas situaciones de iluminación como más o menos neutralmente coloreado.
En el mundo real, la luz consiste en todos los colores visibles, no longitudes de onda solamente rojas, verdes, y azules. El sistema de color de RGB que usamos en la gráfica realizada por ordenador provino de una particularidad de la percepción humana. Tenemos estructuras en nuestros ojos llamados “los conos” que responden a fuentes luminosas rojas, verdes, y azules. Una luz amarilla monocromática excita tanto conos rojos como verdes en nuestros ojos, y nosotros lo vemos como amarillo.
Partiendo de esta particularidad se emplean en la iluminación los efectos de luz con RGB de la misma forma en que se utiliza en los programas de gráfica, intentando crear efectos visuales para generar sensaciones de acuerdo al color de la luz, esto nos permite tener una respuesta de acuerdo a las asociaciones que hace el cerebro con un determinado color. Por ejemplo una luz amarilla nos hace pensar en el sol y el calor.
Cada vez se incrementa el uso de la iluminación con el fin de generar sensaciones en el comercio, la restauración, hostelería, etc. Puede ser una poderosa herramienta para transmitir mensajes a través de un efecto de luz como parte de un concepto.
Tomada de Reproducing Real World Light

